miércoles, 8 de junio de 2011
La máquina del tiempo
En 721 el gobierno enfrentaba un serio problema financiero: los ingresos no cubrían los crecientes gastos de la corte y del ejército. Desde hacía décadas se buscaba una solución al problema de los emigrados internos que no pagaban impuestos al no estar registrados, eran sin papeles de la época. El gobierno necesitaba registrarlos para poder cobrarles impuestos. Dos años después Yu-weng Yun propuso un periodo de gracia fiscal de 6 años a aquellas familias que reportaran su nuevo lugar de residencia a las autoridades locales. La medida tuvo un éxito inmediato: 800.000 familias se registraron en menos de 3 años (de un total de 7.861.236). Curiosamente, o no, algunos miembros importantes del gobierno se resistieron a la aplicación de la nueva política. Por un lado no querían que Yu-weng Yun saliera reforzado. Por otro, muchos de ellos se beneficiaban de esas familias de "sin papeles" (muchos de ellos eran turcomanos, mongoles y otros pueblos no-Chinos), como mano de obra barata. Los siguientes años el registro siguió engordando, hasta llegar en 742 a los 8.525.763 hogares, gracias también al propio crecimiento de la población.
¿Os suena familiar? Sólo han pasado unos 1.200 años. La información proviene de The Cambridge History of China, Volume 3.
martes, 25 de enero de 2011
Lecturas del Este
Análisis del Congreso del Partido. Seguramente pocos sabríais que se celebró en enero. Se supone que es el momento más importante de la política vietnamita. El informe detalla quién entra y quién sale y os dará una idea de cómo se mantiene la armonía dentro del Partido.
Análisis de Chatham House sobre la política china. Interesante esfuerzo para entender un país lleno de matices ideológicos contradictorios, muchos de ellos compartidos con Vietnam.
Artículo de Martin Wolf sobre la convergencia entre Oriente y Occidente. Recomendable para mirar un poco mas allá de la crisis actual.
N.A. Gracias por participar en la adivinanza de ayer. Los ganadores fueron Enrique y Anna (no son los cantantes, que conste). S=Asuntos Sociales y F=Finanza. Repetiré la iniciativa de la adivinanza más a menudo. Parece que os ha gustado. A ver si así se me pega la habilidad literaria de Kundera.
domingo, 16 de enero de 2011
¿Cómo ven el mundo los chinos?
- En lugar de centrarse en las causas y los efectos, los filósofos chinos se centran en las conexiones y relaciones entre las diferentes partes.
- Dado que asumen que el cosmos es un todo, los filósofos chinos no explican el mundo usando términos opuestos y excluyentes -vida y muerte; pensamiento y cuerpo; natural y sobrenatural-, sino a través de polaridades complementarias, entre la que destaca el yin y el yang.
- Los filósofos chinos aceptan que la familia es un bien natural, mientras que para la cultura griega la familia se queda en el espacio privado y no se convierte en el centro de la vida social. Los chinos asumen que la familia es el modelo de orden social y político. De ahí su preferencia por un gobernante autoritario, que asume que la obediencia y la jerarquía son tan importantes como dentro de la familia.
- Los pensadores chinos no respetan especialmente las leyes, que no se consideraban como inviolables o nobles. Más importante, no creen que las normas y leyes estén por encima del gobernante.
- Por último, en contraste con otras filosofías orientales, los chinos creen que la vida en este mundo puede mejorar. Esta idea, compartida con el pensamiento occidental, puede explicar el afán de la sociedad china por mirar atrás para mejorar el presente y el futuro.
martes, 27 de julio de 2010
Una semana para recordar la guerra de Vietnam
jueves, 17 de junio de 2010
¿Cómo ven el mundo los chinos?
- En lugar de centrarse en las causas y los efectos, los filósofos chinos se centran en las conexiones y relaciones entre las diferentes partes.
- Dado que asumen que el cosmos es un todo, los filósofos chinos no explican el mundo usando términos opuestos y excluyentes -vida y muerte; pensamiento y cuerpo; natural y sobrenatural-, sino a través de polaridades complementarias, entre la que destaca el yin y el yang.
- Los filósofos chinos aceptan que la familia es un bien natural, mientras que para la cultura griega la familia se queda en el espacio privado y no se convierte en el centro de la vida social. Los chinos asumen que la familia es el modelo de orden social y político. De ahí su preferencia por un gobernante autoritario, que asume que la obediencia y la jerarquía son tan importantes como dentro de la familia.
- Los pensadores chinos no respetan especialmente las leyes, que no se consideraban como inviolables o nobles. Más importante, no creen que las normas y leyes estén por encima del gobernante.
- Por último, en contraste con otras filosofías orientales, los chinos creen que la vida en este mundo puede mejorar. Esta idea, compartida con el pensamiento occidental, puede explicar el afán de la sociedad china por mirar atrás para mejorar el presente y el futuro.
lunes, 15 de marzo de 2010
¿Solo un nombre? (China)
¿Qué significa el estilo?
Según he descubierto este fin de semana los chinos recibían un segundo nombre, llamado estilo, cuando alcanzaban la madurez. Antiguamente organizaban una ceremonia cuando el hijo (la hija?) cumplía 20 años. El invitado de gala del cumpleaños o el profesor del hijo eran los encargados de elegir el estilo. Con el tiempo, la norma se fue relajando. Los amigos, hermanos e incluso a los padres podían elegir el estilo, pero nunca uno mismo. El estilo debería ser una exégesis del nombre, debería ayudar a inferirlo. En el ejemplo previo, Fei significa "volar" y Yide significa "la virtud de las alas".
¿Por qué un nuevo nombre?
No querían que se utilizara el nombre de pila. Sólo los padres y los superiores tenían derecho a llamar a un hombre por su nombre de pila. Los amigos, camaradas o compañeros deberían dirigirse a él utilizando el estilo. Por último, la gente de menor rango tendría que emplear el apellido. Un sirviente, por ejemplo, podría ser asesinado si se dirigiera a su señor por el estilo -¡no sería imaginable que le llamara por su nombre!-.
martes, 9 de marzo de 2010
El Homero chino está en El Escorial
En China destacan cuatro grandes novelas clásicas y la más importante de ellas es El Romance de los Tres Reinos. En la cultura china, y por extensión, en Vietnam, Corea y Japón, es tan importante como la Odisea y la Ilíada en Europa. La novela narra el conflicto entre tres reinos chinos durante el siglo III. Durante cientos de años la historia se fue entremezclando con la leyenda, dando origen a distintas novelas u obras de teatro. La novela conocida hoy fue escrita por Luo Guangzhong en el siglo XIV. Todos los chinos conocen esta historia, ya sea porque la han leído, ya sea porque la han escuchado. El comienzo es el siguiente:
"Aquí comienza nuestra historia. El imperio, largo tiempo dividido, debe unirse; largo tiempo unido, debe dividirse. Así ha sido siempre".
Los acobardados por las 2340 páginas del libro pueden buscar en el videoclub -madre mía, ¡qué mayor soy!-, ejem, quiero decir, en el emule, la película Red Cliff o La batalla del desfiladero rojo.
jueves, 4 de marzo de 2010
Camboya, colonia de...
¿Quién dijo eso? ¿Un Primer Ministro francés? ¿Su representante en Indochina? No. El Emperador vietnamita Gia Long en el siglo XIX. Resulta chocante leer textos de la época y ver con qué superioridad hablaban los vietnamitas de los camboyanos. Este es otro ejemplo. Una carta dirigida por el emperador Truong Minh Giang a su representante en Camboya:
"Los bárbaros (en Camboya) se han convertido ahora en mis hijos, y tú debes ayudarles, y enseñarles nuestras costumbres... He oído, por ejemplo, que su tierra es muy fértil, y que tienen muchos bueyes... pero que esa gente no tiene el conocimiento avanzado agrícola, así que siguen usando azadas en lugar de arar con bueyes... Todos esos problemas se deben a la vagancia de los camboyanos. Así que debes hacer lo siguiente: enséñales a arar con bueyes, a recolectar más arroz... Y en cuanto al idioma, deben aprender a hablar vietnamita, [...] nuestros hábitos de vestimenta y nuestro protocolo en la mesa (los camboyanos, como los indios, comen con las manos). Si existe cualquier costumbre bárbara o desfasada que pueda ser simplificada o eliminada, hazlo sin dudarlo".
Pero, igual que tenían claro que los camboyanos eran sus hijos, los vietnamitas sabían que China era su temido padre, el que les trataba a ellos como bárbaros (por no conocer las enseñanzas de Confucio). De hecho, durante el siglo XIX, las relaciones de vasallaje eran habituales en el Sudeste asiático. Los vietnamitas pagaban un impuesto a China y los camboyanos hacían lo propio con los vietnamitas.
Así que cuando llegaron los franceses, no debió resultarles demasiado raro el tono de superioridad... Eso sí, los vietnamitas, a diferencia de los camboyanos, hicieron lo que han hecho a lo largo de su historia: enfrentarse con sus padres.